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COMO SER FELIZ

 
 
LA FELICIDAD A TRAVÉS DE LA LIBERACIÓN MENTAL

     Se puede lograr la felicidad personal, si logramos liberar la mente y conseguir un equilibrio mental que nos proporciones la seguridad que todos buscamos.

 A continuación seis reglas elementales que nos permitirán lograr liberar nuestra mente y crear las condiciones necesarias para ser feliz.
 
1ra. No Permitir que los errores y negatividades del mundo exterior se conviertan en pesares en nuestro mundo interior.

    Esto es, darle a cada cosa su espacio. Jamás debemos dejar las puertas abiertas a las adversidades que puedan registrarse en nuestro alrededor. Nuestro interior debe permanecer limpio, nítido y con la libertad suficiente para sentirse en calma. Saturar nuestra vida interna nos conduce a un sinnúmero de malestares, tantos físicos como mentales, como: el stress, dolor de cabeza, presión alta, indigestión (mal metabolismo), gastritis y ulceras gástricas; así como desequilibrios mentales, esquizofrenia, ansiedad, depresión, etc. Estos son sólo algunos ejemplos objetivos de los efectos de saturar nuestro mundo interno con las cosas negativas del exterior. Son dos mundos. Dos estados del cuerpo y cuando uno penetra en el otro ocupa el lugar de éste, desalojándolo, porque existe una ley física: “Que dos cuerpos no pueden ocupar un mismo lugar en el espacio”, y aunque aquí no se trata de un espacio limitado ya que no existe un cuerpo con masa y volumen, sino realidades o estados del alma –psiquis- que de forma subjetiva se dejan sentir en nuestro alrededor. Por lo que si dejamos que el mundo o estado exterior (frustraciones, rivalidad, contrariedades, competencias, fracasos, rencores, envidias, odios, etc.) penetren a nuestro mundo o estado del alma (interno) este ocuparía el espacio de los grandes valores del alma o virtudes del ser: superación, persistencia, sencillez, altivez, potenciabilidad, etc., produciendo un colapso mental en el cual sólo las aberraciones del exterior se proyectan, y donde no hay tranquilidad, porque un objeto extraño molesta; así como el sistema circulatorio elimina todo cuerpo extraño, así nuestra mente tiende a forzarse para erradicar estos gérmenes sociales, que socavan su sosiego creando un estado de intranquilidad y guerra, enemigos de la paz y la libertad mental. 

    Hay que crear un muro de contención, un Firewalls, a estos virus que intentan penetrar a nuestro procesador y convertir en chatarra nuestra existencia. 

 2da. Levantar un Muro Psicológico contra estos invasores de nuestra tranquilidad mental.

         Debemos crear un antivirus. Un protector de nuestro sistema. Una línea a prueba de virus.

            Esto es, prepararse sicológicamente para enfrentar esos estados del mundo externo. Decirle un no, y mostrar un actitud de repudio mental, creando una barrera psicológica que impida el que nuestra mente sea objeto de invasión y desalojo. Fortalecer nuestras convicciones del alma para frenar cualquier intento de colonización y dominio en nuestros actos. Sólo por el fortalecimiento mental, a través de la autoreflexión y análisis conductual, puede el individuo crear fuentes de energías capaces de iluminar y proveer de fuerza la voluntad humana en contra de las oscuras y temibles aberraciones del mundo exterior.

3ra. No caer en tentaciones.

        En la vida de Internet, nos encontramos con frecuentes tentaciones, que son las llamadas brillantes, excitantes, provocadoras, que nos invitan a hacer click, y que con ese simple click, puede convertirse en caos nuestro procesador.

    En la vida personal, las tentaciones son esos sentimientos de atracción que siente el ser humano a realizar acciones prohibidas o por lo menos, no convenientes al espíritu. Para que la mente esté en libertad es necesario eliminar todo indicio de presión o sentimientos que tiendan a destruir el libre paseo de los sanos pensamientos por el siempre virgen bosque de la conciencia. Los sentimientos de tentación deben ser erradicados y levantar la autoestima y la reflexión, como armas silentes que frenan e inhiben cualquier ataque traicionero de este oscuro y tentador mundo.

            El no caer en tentaciones no es un simple decir bíblico, es una realidad que se debe evitar si se quiere tener una libertad mental.

 4ta. No dejar que el pánico emocional nos ponga nerviosos, perturbados o encolerizados.

            Al igual que pasa con nuestra computadora, al momento de recibir un virus, no debemos dejar que el pánico nos apodere, porque eso contribuiría a que dicho virus se propague a la medida que abrimos y cerramos carpetas.

          Las emociones no sólo son aquellos sentimientos agradables, sino que comprende toda actitud que tienda a modificar nuestra estructura normal del comportamiento individual y social.

         Lo primordial es mantener la calma ante cualquier acción emotiva, analizar y determinar de qué manera nos está afectando para luego ir dominando cada acto y pensamiento.

        Igual como se debe hacer cuando el virus nos invade la computadora: mantener la calma, analizar la gravedad, y cuales daños produce, ubicar el origen, y luego ir dominándolo, hasta lograr su erradicación.

    Regularmente estos momentos de emoción se caracterizan por una falta de control en nuestros movimientos: físicos y psicológicos. Donde las causas que originan el pánico emotivo tienden a invadir el hipotálamo y automatizar el sistema nervioso central, con la grave consecuencia de un descontrol en las emociones. La clave es saber identificar las emociones y darle a cada una su lugar, sin que lleguen a molestarnos mentalmente. Mientras nos permitamos estar bajo los efectos de las emociones, jamás tendremos una verdadera libertad mental, aunque tratemos de definirlas estarán regulada por controles autónomos, creado como emergencia del organismo.

  5ta. Desproveernos de afanes concupíscuos (materiales).

            Para que exista libertad en nuestra mente es necesario crear o producir un ambiente psicológico donde las ambiciones, las preocupaciones y la prisa por obtener bienes materiales no nos detengan, ni nos produzcan noches de insomnios. El dejar a un lado los afanes materiales y mercuriales nos ayuda a tener una mejor apreciación, más justa y correcta de la realidad. Un factor importante para mantenernos en tranquilidad es precisamente teniendo un control de nuestra realidad, sabiendo y conociendo todo cuanto se mueve a nuestros lados.

            Como lo haríamos en nuestros ordenadores: control sobre las cosas que hacemos y conociendo los programas y archivos que abrimos.

            Aquí resulta que, cuando el ser humano cierra sus ojos tras la fortuna, jamás puede abrirlos para mirar la vida espiritual que tranquilamente, como las aguas de un arroyo, se discurre sin que apenas nos demos cuenta. No existe mayor tormento mental que la preocupación por los valores materiales, es un desequilibrio que ni la mayor fortuna puede nivelar, por lo que es necesario estabilizar nuestros deseos materiales, para poder tener calma y sosiego en nuestra mente.

 6ta. Reducir los contactos perturbadores a un mínimo y conseguir períodos ocasionales de satisfacción personal.

          Esto es, procurar que nuestros contactos con los demás sean de satisfacción personal, con lo cual se consigue eliminar aquello en que nuestra estabilidad emocional no tiene un placer que nos motive a continuar la interacción.

          Se ha demostrado que el estado emocional varía de acuerdo al ambiente y con las personas que se encuentra el individuo en un momento dado. Por ejemplo: cuando la persona se encuentra en una multitud donde los demás les son desconocidos, su estado emocional se altera y su cuerpo asume una posición de vigilia; mas tan pronto inicia algún diálogo ameno con alguien, su presión tiende a normalizarse y a adquirir cierta confianza. Esta circunstancia se da muy común cuando se hace un viaje en bus o tren, cuando se visita un lugar donde se aglutina mucha gente y el ambiente no relaja el organismo. Son frecuentes los dolores de cabeza y el cansancio. Ambos efectos son productos de la tensión que satura de sangre el cerebro al aumentar su estado de vigilia. Ningunas de estas se dan cuando el viaje se realiza en un ambiente de camaradería y relajado. Lo mismo cuando el escenario se llena de conocidos o de circunstancias agradables al organismo, aquellas que pueden motivar suaves emociones a través de los sentidos.

          Entonces para conseguir estados emocionales estables y de mayor satisfacción es deber del individuo procurarse de aquellos ambientes donde se registren circunstancias agradables a sus sentidos.

7ma. Cambiar el miedo por la Seguridad

            Todas las acciones y decisiones del ser humano están motivadas por el miedo, en pos de conseguir la seguridad. El miedo a ser el ridículo no nos permite actuar, el miedo al fracaso no nos permite intentar, el temor a un no, no nos permite expresar amor, por temor a que no nos quieran, no nos arriesgamos a una relación. Por buscar la seguridad, nos lanzamos en una frenética lucha por alcanzar bienes materiales. Para tener seguridad nos unimos a otro ser. La seguridad es esa característica que nos hace sentir y actuar como somos realmente.

           El miedo y la seguridad son dos polos opuestos, donde hay miedo no hay seguridad, y donde hay seguridad huye el miedo.

          Ante el miedo, el ser humano se torna impotente, su razonamiento se obnubila, y la menta se torna en blanco. Los deseos son simples ideas difusas que cruzan por su mente, pero que es incapaz de poner en práctica. En cambio cuando hay seguridad, todas las puertas se ven abiertas. Todas las ideas parecen increíbles, todos los pasos son gigantes, y el intelecto se ensancha, creando todo un mundo de ilusión y realidad.